Asombrado por la experiencia y con curiosidad gritó nuevamente:
- "¿Quién eres túuuuuuuuuu?
Recibiendo de
respuesta:
- "¿Quién eres túuuuuuuuuu?"
Ya enojado y menos preocupado por su lesión volvió a gritar:
- "Cobarde!!"
Recibe la
respuesta:
- "cobardeeeeeeeeeeee!!"
El niño miró a su padre, y le preguntó:
- "¿Qué está
pasando?"
El padre sonríe y le dice:
- "Hijo, presta atención".
Y entonces, fue el padre quien gritó:
- "¡Te admiro!"
La voz responde:
- "¡Te admirooooooooooo!"
Y otra vez el hombre gritó:
- "¡Tú eres un campeón!"
La voz respondió:
- "¡Tú eres un
campeóooooooooon!"
El niño sorprendido, continuaba sin entender.
Fue en ese momento en que el padre consideró oportuno explicarle:
- " Querido hijo: la gente llama a esto Eco, pero realmente es
VIDA.
Y tiene el poder de
devolverte de igual manera cualquier cosa que digas o hagas.
Óyeme: nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras
acciones. Si tú quieres más amor en el mundo, crea más amor en tu
corazón. Si tú quieres más competencia en tu equipo, mejora tu
propia competencia. Esta relación se aplica a todo, en todos los
aspectos de la vida.
La vida te devolverá todo lo que tú le des: "TU VIDA NO ES UNA
COINCIDENCIA. ES SOLO UN REFLEJO DE TI".
Autor desconocido