Los celos infantiles son uno de los
problemas más antiguos de la humanidad. El sentir celos es una situación
natural, que tiende a surgir por sí misma.
Se les debe prestar atención cuando
alteren la convivencia y sean persistentes.
Los celos son un sentimiento
angustioso de inseguridad. Su efecto inmediato es el sufrimiento del niño,
que juzga haber perdido el amor de la madre, del padre o de ambos, en la
suposición de que ellos prefieren dárselo a un hermano.
Es bastante ventajoso que el
pequeño tenga hermanos, pues, van a ser ellos los mejores para el importante
aprendizaje de vivir en sociedad. Conviviendo con los hermanos aprenderá a :
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controlar sus impulsos
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soportar leves injusticias
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ser contrariado en sus deseos
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hacer pequeños sacrificios
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tener en cuenta los derechos ajenos
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compartir sus cosas, inclusive el afecto de sus padres
La función esencial de los
hermanos y hermanas es, pues, proporcionar la mejor socialización posible
del niño.
Ana Gallo
Licenciada en Pedagogía
Logopeda
Orientadora Escolar