El Déficit de Atención sin Hiperactividad
(TDA) es detectado cada vez con mayor frecuencia las aulas. Tienen dos
importantes diferencias respecto a las personas con TDA con hiperactividad
(García y Magaz, 2003): no se mueven con exceso y no tienen problemas para
finalizar sus tareas o juegos. Es decir, pueden permanecer en silencio
realizando tranquilamente una actividad.
De cualquier forma, el DSM-IV (Manual de
la Asociación Americana de Psiquiatría: A.P.A.) considera a estos niños
parte del mismo trastorno, con lo cual hay autores (como García y Magaz,
2003) que observan un apreciable retraso en las investigaciones de los
estudiantes inatentos. Son varios los problemas que comparten con los niños
con TDAH; ambos pueden presentar:
Retrasos en habilidades de
autonomía
Retrasos en el aprendizaje de
la lectura, escritura y cálculo
Dificultades para hacer
amistades
Los niños con TDA sin
hiperactividad no tienen graves problemas de disciplina en el colegio
Se les olvidan las cosas
Acumulan retrasos escolares y
pueden llegar a tener fracaso escolar
A veces presentan problemas
de conducta, sobre todo a partir de los nueve años
Presentan Déficit de Calidad
Atencional (dificultad en percibir detalles significativos) y los niños con
TDAH tienen Déficit de Atención Sostenida (pero cuando atienden pueden
hacerlo muy bien aunque sea por poco tiempo)
Cada vez son mayores las evidencias sobre
la existencia de un trastorno atencional puro y otro con sobreactividad
acompañado de impulsividad, según García Sevilla (1997: 193).
Marta
Bravo Herreros
Terapeuta
Licenciada en Psicopedagogía
Núm.
Coleg. 08001