INTRODUCCIÓN
Estás a punto de empezar una experiencia muy agradable.
Instálate en una posición cómoda, sea sentado o estirado. Lo único que
necesitas es no ponerte barreras, deja que todos tus músculos descansen.
EL VIAJE
Respira profundamente, aguanta la respiración: uno,
dos, espira. Vuelve a respirar profundamente, aguanta la respiración: uno,
dos, tres, y... espire. Vuelva a respirar profundamente, mantenga la
respiración: uno, dos, tres, cuatro, y... espire. Ahora sólo relájate,
siente cómo flotas, oyes un sonido a lo lejos, éste se va acercando poco a
poco. Es el sonido del océano, tú estás escuchando la paz, el descanso, los
sonidos del océano, las olas se mueven. Imagínate una ola relajante que se
mueve sobre ti, relaja cada músculo, cada nervio de tu cuerpo. Ahora respira
acompasadamente, deja que tu cuerpo tenga todo el espacio que necesita para
relajarse y siente cómo se va hacia un lugar tranquilo. Dentro de este
espacio tranquilo que experimentas está “el lugar donde residen las voces”.
Como las olas, muévete hacia el mar, deja que una ola
de relax te moje las piernas, el abdomen, relájate y disfruta. La ola va
subiendo por tu cuerpo relajando cada uno de sus músculos, de sus nervios,
de su cuerpo y su mente. Oye el sonido de una gaviota flotando sobre ti.
Mientras va volando en la distancia, tú vas relajándote más, sintiéndote en
paz. Tus pensamientos se alejan, mientras escuchas el sonido del océano.
Estás muy relajado/a, tu cuerpo flota; mientras escuchas el sonido del
océano..., flota. Tu cuerpo se siente ligero, está flotando, tus
pensamientos se han alejado como las gaviotas; lentamente, ve marchándote de
tu visión. Ahora estás en este lugar, este tranquilo lugar donde oyes una
voz tranquila, pacificadora; escucha esta voz, esta voz te habla, te
susurra, escucha los pensamientos que te aman, que te enseñan a amar.
Oye las palabras: “Tú eres bueno, tú eres la
manifestación de mi amor divino en este planeta. Te he traído aquí para
amar, para ser amado/a, para enseñar a los otros/as a amar. Yo sólo puedo
crear perfección, por lo tanto tú eres perfecto/a. Para ti no es necesario
saber nada sobre tu nacimiento. Tú eres parte de mí; nunca estuviste lejos
de mí. Tu futuro está asegurado. No has perdido nada; tú eres completo/a tal
como eres y no necesitas a otra persona más que a mí. Cuando desee saber qué
camino tomar, yo te lo enseñaré. Descansa ahora, seguro de que es perfecto
tal y como eres. Ámate, ama a los demás, enseña a amar”.