Mobile menu
 

"Enumeraremos las distorsiones cognitivas que nos impiden ver nuestra relación amorosa con realismo afectivo"; es decir, pensamientos que no nos permiten comprender la relación adecuadamente.

"Si estás en una relación enfermiza y tienes miedo de dejarla, o has perdido a la persona que amas y no eres capaz de aceptarlo, es probable  que utilice alguno de los dieciocho pensamientos perturbadores" que se señalan a continuación. Son engaños que emplea la mente para intentar salvar un amor perdido, "no importa qué tan inconveniente o dañino sea, la adicción afectiva no mide consecuencias. Es ciega por naturaleza."

Excusar o justificar el poco o nulo amor recibido:

  1. "Me quiere pero no se da cuenta"

  2. "Los problemas psicológicos que tiene le impiden amarme"

  3. "Ésa es su manera de amar"

  4. "Me quiere, pero tiene impedimentos externos"

  5. "Se va a separar"

Minimizar los defectos de la pareja o de la relación:

  1. "Nadie es perfecto" o "Hay parejas peores"

  2. "No es tan grave"

  3. "No recuerdo que haya habido nada malo"

No resignarse a la pérdida (1). Creer que todavía hay amor donde no lo hay:

  1. "Todavía me llama", "Todavía me mira", "Todavía pregunta por mí"

  2. "Todavía hacemos el amor"

  3. "Todavía no tiene otra persona" o "Todavía está disponible"

  4. "Se va a dar cuenta de lo que valgo"

No resignarse a la pérdida (2). Persistir tozudamente en recuperar un amor perdido:

  1. "Dios me va a ayudar", "Me hice echar las cartas" o "Me hice la carta astral"

  2. "Intentaré nuevas estrategias de seducción"

  3. "Mi amor y comprensión lo curarán"

No resignarse a la pérdida (3). Alejarse, pero no del todo:

  1. "Voy a dejarlo poco a poco"

  2. "Sólo seremos amigos"

  3. "Sólo seremos amantes"

 

"Todos obedecen a la misma necesidad: retener la fuente de apego mediante el autoengaño".

"Si logras observar las cosas como realmente son, dejando las parcialidades y las mentiras a un lado, tus esquemas irracionales comenzarán a tambalear. Aunque te duela el alma y tu organismo entre en crisis de abstinencia, no hay otro camino. La liberación afectiva y la ruptura de los viejos patrones de adicción no toleran la anestesia, porque las grandes revoluciones siempre exigen atención despierta. Además, tal como decía Jalil Gibrán: "Si no se rompe, ¿cómo logrará abrirse tu corazón?".

 

Extracto del libro de Walter Riso, “¿Amar o depender?”. Barcelona, 2.004.