Mobile menu

"Una vez que los individuos se entrelazan se convierten en algo diferente...
Las relaciones nos cambian, nos revelan, evocan más de nosotros. Solamente cuando nos integramos con otros hacemos que nuestros dones sean visibles, hasta para nosotros mismos.”
Margaret Wheatley y Myron Kellner-Rogers

En esta página puedes leer EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA DE PAREJA o leer ARTÍCULOS variados sobre este tema.

¿EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA DE PAREJA?

La TERAPIA DE PAREJA consiste en ayudar a los dos miembros de la misma a volver a encontrarse mejor juntos, a reconducir su relación, a descubrir qué les sucede y de qué manera pueden ambos mejorar.

Respecto a nuestra forma de trabajar, en primer lugar se mantiene una entrevista con ambos a la vez y después por separado, de esta manera se conoce mejor el objetivo terapéutico de cada uno. En ocasiones, si se considera necesario, se pasan pruebas: cuestionarios de pareja o de personalidad, porque ayudan a conocer mejor la situación.

Después, dependiendo del caso, se ve a la pareja una vez por semana y se alterna con visitas -de cada uno de ellos- por separado. Con ello damos lugar a la posibilidad de expresar emociones y sentimientos que quizás en presencia de la pareja no estamos preparados para declarar, o lo hacemos de forma errónea que da lugar a malos entendidos y enfados. Trabajamos la capacidad de ponernos en el lugar del otro, lo que conocemos como empatía, y desde ahí creamos un espacio para poder hablar, para escuchar y ser escuchados con el máximo respeto.

El tipo de terapia que empleamos es TERAPIA SISTÉMICA, consiste en que cuando algo afecta a un miembro de una familia, repercute en el resto (formamos un Sistema) y el grupo al completo suele necesitar la intervención. Por ejemplo, cuando hay hijos adolescentes que conviven con la pareja, puede requerirse su presencia en terapia.

En las sesiones suele mandarse TAREA para casa, consiste en leer algún documento, en escribir emociones, en hacer registros de situaciones (escribir por ejemplo cuándo ocurre una discusión y qué sucede después), que ayudan a avanzar en terapia. También nos permiten poder ser más explícitos en el conocimiento de las dificultades que presenta la pareja y poder establecer nuevos vínculos emocionales y de comunicación.

A medida que la pareja se encuentre mejor, se van distanciando las sesiones hasta que se considere que puede darse el alta. Una vez dada el alta, aconsejamos que se acuda a terapia de mantenimiento, cada dos ó tres meses, dependiendo de las situaciones, para confirmar que la mejoría permanece.

En general nos centramos en mejorar la comunicación de los cónyuges, en ayudarles a entenderse, en crear un campo de diálogo sin sufrimiento.

Marta Bravo Herreros

Master en Orientación y Asesoramiento Familiar

Técnico Superior en Mediación Familiar (en curso)

 

ARTÍCULOS PARA LEER

DISTORSIONES COGNITIVAS

Para meditar:He aprendido