Pulse sobre el Icono para volver a Página Principal

A.M. Gabinete Psicopedagógico y Orientación Familiar

Terapia de pareja - Diagnóstico - Orientación  - Tratamiento

Especialistas en Trastorno por Déficit de Atención con/sin Hiperactividad

C/ Arco del Pilar,3 - 1º E BURGOS  947 27 97 31

NUEVA DELEGACIÓN EN PALENCIA 947 27 97 31; 629 50 47 41

Avenida San Telmo nº 5 - 2º B. 34004

Contacte con nosotros

 

 
La Infancia La Adolescencia El Colegio El Adulto La Pareja La Familia

SOMOS UN EQUIPO DE PSICÓLOGOS Y PSICOPEDAGOGOS ESPECIALIZADOS EN DISTINTOS TEMAS.

DESDE 1999. GRAN EXPERIENCIA EN TERAPIA Y DIAGNÓSTICO.

 

Principal Arriba Con quién trabajamos Artículos Colaboraciones Cursos y Actividades Relajación Test Nuestras Instalaciones Para Reflexionar Varios Enlaces Internet para niños

 

OTROS ENLACES

Ayuntamiento de Burgos

 

junta de Castilla y León

 

 

Una experiencia personal

 

LOS MALES DEL ALMA

Por C.P. 15 de noviembre de 2004

 Es increíble lo que le puede llegar a cambiar a uno la vida, sin que nada exteriormente cambie, y es que casi todo a mi alrededor es semejante a hace dos años, en cambio, cuánto he cambiado yo por dentro en tan poco tiempo.

Y es que la tranquilidad de lo cotidiano ha tomado una dimensión  totalmente nueva y extraordinaria para mí.

 Que cierto es eso, de que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.  Supongo que nunca llegaré a saber qué fue lo que me llevó a encontrarme tan mal, a sentir tanta angustia, tanto miedo a la muerte, a no querer dormir…, sé que sólo el que ha pasado por algo parecido es capaz de comprender la angustiosa sensación de ahogo que llega a impregnar cada poro de la piel, que te aísla de todos y de todo, y te hace ir muriendo por dentro.  Llegó despacito sin hacer ruido y se instaló muy dentro.

         Sé que la insatisfacción que yo sentía hace apenas dos años, respecto a lo poco enriquecedora que se estaba volviendo mi vida y lo sacrificada, y poco agradecida que me resultaba la carrera, tuvo mucho que ver en mi deterioro anímico.

          Y es que damos tanta importancia al plano físico e intelectual de la persona, que con frecuencia olvidamos que el motor que nos mueve a seguir viviendo es el alma, y a este último lo mimamos más bien poco.

          No sé exactamente cuándo ni cómo empezó todo, pero poco a poco comencé a encontrarme triste sin motivo aparente, a llorar con facilidad y a sentir miedo a meterme en la cama; al principio me justificaba pensando que era el agobio que tenía encima, la falta de tiempo, el cansancio y el estrés.

          Pensé que no contarlo ayudaría a quitar hierro al asunto y que tan discreto como llegó, el malestar terminaría yéndose, pero al contrario, cada vez me encontraba peor.  El único que sabía del calvario que estaba viviendo era mi novio, pero ahora entiendo cuan complicado tuvo que ser para él, entender lo que en verdad me estaba sucediendo.

          Era como tener la sensación de haber aterrizado en el planeta Tierra por primera vez y no entender absolutamente nada de esta locura que llaman vida, como cuando un niño pregunta el por qué de cada pequeña cosa, y yo llevaba más de 20 años viviendo algo que de repente perdió todo su sentido, y todo aquello por lo que para mí la vida había merecido vivirla, se esfumó sin más.  Y un porque nada, y para qué nada, lo invadió todo.

          Tardé casi un año en darme cuenta de que aquella sensación estaba pudiendo conmigo, que me estaba muriendo a plazos.

          Y aunque contar a alguien lo que me estaba pasando me suponía un esfuerzo que me superaba, pudo más la angustia que me comía por dentro.

         Hace 13 meses que me senté delante de mis padres y mi hermana y les conté lo que estaba sucediendo dentro de mi; aquel día me acosté, seguro, con 4 o 5 kilos menos, y aunque ellos nada pudieron hacer por aliviar mi angustia, la sensación de que la responsabilidad de lo que me estaba ocurriendo, ahora era compartida, me devolvió un pedacito de vida.

         Ahora nos enfrentábamos juntos a ello, y aunque mi deseo de recuperarme era grande, no fue suficiente para que en los siguientes 5 meses yo consiguiera avanzar demasiado.  Algo mejor anímicamente, pero con un desgaste enorme, llegué al mes de febrero, y con él, mi deseo de ponerme en manos de un médico. Otra vez contar y recordar lo que me había estado sucediendo.

          El 8 de Marzo comencé el tratamiento, que me minó físicamente durante los siguientes 3 meses, pero que me devolvió las ganas de vivir, la capacidad de disfrutar y de poder compartir por primera vez con los míos lo que había estado viviendo

          Entonces comenzó un proceso lento, que supuso, en primer lugar, recuperar una serenidad que casi había olvidado que pudiese llegar a sentir, y poco a poco iría el plantearme cada pequeño aspecto de mi vida, que deseaba cambiar y que mantener…, y con los meses ir ordenado mi cabecita.

          En Mayo comencé con psicoterapia, y aunque sólo de mi dependía ir encajando las piezas del puzzle de mi vida, la terapia me ha ayudado a materializar las ideas, a ir llevando a cabo las pequeñas decisiones que han hecho que mi vida haya ido tomando forma de nuevo.

          No han sido meses fáciles, aun quedan meses de tratamiento por delante, y sé que el camino de la recuperación no ha terminado, pero ahora sé, que aunque no hubiese deseado vivir esta experiencia, el haber tocado fondo, me ha permitido darle un rumbo nuevo a mi vida.  Y ahora sé que todo esto era necesario para poder volver a reencontrarme a mi misma.

          De esta experiencia hemos aprendido, mi familia, todos a los que he tenido cerca, y sobretodo yo. Sólo espero que esto también pueda servir a otros, a saber que los males del alma también tienen cura y que las heridas con mimo y paciencia terminan cerrando.

 

 A.M. GABINETE PSICOPEDAGÓGICO Y ORIENTACIÓN FAMILIAR

   

Asunción Robador González

Marta Bravo Herreros

...desde 1999...
 

Copyright by Gabinete Psicopedagógico y Orientación Familiar A.M. S.C.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con este Web, póngase en contacto con

Última actualización: lunes, 01 de agosto de 2011

Realización y mantenimiento de la web: Marta Bravo Herreros

 

ESTAMOS EN BURGOS Y EN PALENCIA